Por Amarilys Ramos/B.A.
¿Alguna vez te has animado a quitarte los zapatos y tocar la tierra? ¿Tomar el sol acostado en el césped? Muchas veces, en el ajetreo de la vida, se nos olvida hacer cosas simples que benefician nuestra salud física y mental. Existen tantas maravillas gratuitas que nutren nuestra mente, alma y cuerpo…
Una de ellas es conectarnos con la tierra. En estos tiempos tan difíciles, ya sean políticos, migratorios o emocionales, te invito a dedicar unos minutos de tu día para caminar descalzo sobre la tierra. Aprovecha antes de que llegue el frío.
Pero ¿por qué es tan importante hacerlo? Diversos estudios comprueban que caminar descalzo o tocar la tierra trae múltiples beneficios físicos, mentales y emocionales.
¿Qué es el grounding?
Es cuando pones tus pies sobre la tierra, te estás reconectando con el presente y con la energía natural del planeta. Esto puede hacerse caminando descalzo sobre el césped, la arena, tocando el agua o incluso abrazando un árbol. A esta práctica se le llama grounding físico. También existe el grounding emocional o mental, que consiste en ejercicios para calmar la mente. Un ejemplo es el ejercicio de los cinco sentidos:
- Mira 5 cosas a tu alrededor
- Toca 4 cosas
- Escucha 3 sonidos
- Huele 2 aromas
- Saborea 1 cosa
Beneficios de tocar la tierra
Fomenta la conexión espiritual y emocional. Muchas personas sienten que al practicar grounding se reconectan con algo más grande que ellas: con Dios, con su interior o con la propia tierra.
Fortalece sistema inmunológico
El contacto con la naturaleza reduce el cortisol (la hormona del estrés), lo que mantiene nuestras defensas más fuertes y equilibradas.
Aumenta la claridad mental
Ayuda a concentrarte, tomar decisiones con más calma y mantener la estabilidad emocional.
Favorece el sueño
Al reducir el estrés y el cortisol, el cuerpo entra en un estado de mayor calma que facilita el descanso profundo.
Mejora el estado de ánimo
Tocar la tierra regula el sistema nervioso y estimula la serotonina y la dopamina, sustancias relacionadas con la felicidad, el placer y la motivación, elevando tu energía y tus ánimos.
Reduce estrés y ansiedad
Te ayuda a calmar la mente, disminuir pensamientos acelerados y sentirte más presente.
Disminuye inflamación y dolor físico
El contacto directo con la tierra equilibra la carga eléctrica del cuerpo.
La Tierra posee electrones (carga negativa) que neutralizan los protones (carga positiva) en exceso en nuestro organismo, ayudando así a reducir inflamaciones y molestias musculares.
¿Cómo practicarlo?
A) Dedica al menos 10 minutos descalzo sobre la tierra, el césped o la arena.
B) Siéntate al sol en la mañana y respira profundo: inhala contando 4, retén 4 y exhala 4.
C) Sostén una piedra, una planta o una flor y obsérvala con atención plena.
En conclusión
La naturaleza nos brinda innumerables beneficios para nuestra salud.
Dispongámonos a disfrutar, contemplar y agradecer todo lo que el universo o Dios, como prefieras llamarlo nos ha regalado. Todo está ahí, gratuitamente, esperando por nosotros.
