Por Oscar Zepeda
Mientras el concilio de la Ciudad de Waukegan anuncia, con bombos y platillos, una resolución para proteger a la comunidad hispana de las fuerzas federales, ICE y Border Patrol (BP, Patrulla Fronteriza)
Mientras tanto, en la escuela secundaria Warren de Gurnee estudiantes tuvieron momentos de terror al ver agentes encapuchados entrar con lujo de violencia para arrestar a dos personas que huían de ellos poniendo en peligro la integridad de los menores y personal de la casa de estudios.
Pero analicemos un poco ambas situaciones, en Waukegan, dicha medida, aprobada por unanimidad, solo prohíbe que las fuerzas federales no actúen en propiedad del municipio.
Aquí la traducción de dicha resolución:
“La ciudad de Waukegan ratificó una resolución que adopta políticas y procedimientos que prohíben el uso de propiedad municipal para la aplicación de la ley federal de inmigración. La resolución, aprobada por unanimidad por el Ayuntamiento de Waukegan, reafirma el compromiso de la ciudad de garantizar que todos sus residentes, independientemente de su estatus migratorio, se sientan seguros al interactuar con su gobierno local y las fuerzas del orden.
Para la elaboración de la resolución, la ciudad de Waukegan consultó con organizaciones de defensa de los derechos de los inmigrantes y líderes comunitarios. A diferencia de una orden ejecutiva temporal, la resolución es una directiva del Ayuntamiento de Waukegan que codifica una práctica de larga data: la separación de las operaciones del gobierno local de la aplicación de la ley federal de inmigración”.
En esos momentos de jueves 30 de octubre, y después de la alerta de los drones de anoche, los agentes hacen de las suyas, causando caos, deteniendo personas haciendo uso de la fuerza y basados en perfil racial, sin que nadie lo impida.
Pues como dijo el jefe de la policía de Waukegan, Edgardo Navarro: “No podemos interferir en el trabajo de ICE porque hasta nosotros podemos ser detenidos por obstruir la labor federal”.
En el otro caso, los estudiantes no estuvieron a salvo de la intervención de los agentes federales, que además de entrar sin previo aviso, amenazaron con gases lacrimógenos a quienes estaban cerca de ellos, así lo confirmó el superintendente del distrito, en la descripción cronológica de los hechos:
“8:19:56 a.m.
Un agente apunta con gas pimienta a los miembros de la comunidad y del personal que se habían reunido cerca”. Afortunadamente no hubo estudiantes y personal lastimado, porque el temor era que en lugar del gas pimienta hubieran usado las armas.
Resumiendo el tema, nadie está a salvo de las atrocidades que realizan estas autoridades que supuestamente vienen a detener a criminales y proteger a la comunidad estadounidense, y detienen personas, sobre todo hispanas, por su perfil racial.
Entonces, como dijo el Chapulín Colorado: “Y ahora…Quién podrá defendernos”.
Hasta la próxima y que tengan un excelente fin de semana.
