Por Oscar Zepeda
Según expertos en finanzas personales, quizá sea hora de reescribir tu relación con la elaboración de presupuestos, sobre todo si la asocias negativamente con esta tarea.
“Elaborar un presupuesto no se trata de tener menos, sino de aprovechar al máximo lo que tienes”, afirma David Chubak, director de Gestión Patrimonial y Participación en Campo de Edward Jones.
Para ayudarte a alinear tus finanzas con tus objetivos y valores, Edward Jones comparte estos pasos para elaborar un presupuesto:
Haz un seguimiento de tus ingresos y gastos: Descubre qué ganas y qué gastas. Para tener una visión clara, considera analizar categorías de gastos detalladas, como vivienda, alimentación, cuidado infantil, ocio, ahorros y deudas. Asegúrate de incluir los gastos anuales y semestrales, como las primas de seguros. Ya sea que uses una hoja de cálculo, una lista o una aplicación, recuerda que lo más importante es la constancia, así que busca una herramienta que te ayude a mantener el hábito. Usa la regla 50/30/20 como guía: ¿No sabes cómo distribuir tu dinero? Muchos asesores financieros sugieren la regla 50/30/20 como guía. Esto significa usar el 50% de tus ingresos para necesidades, el 30% para deseos y el 20% para ahorros y pago de deudas.
Establece tu presupuesto objetivo inicial: Quizás descubras que tus gastos actuales superan tus ingresos o que no te permiten alcanzar tus metas financieras. Si es así, busca partidas presupuestarias que puedas recortar o cambiar por alternativas más económicas. Para tener más espacio en tu presupuesto, también podrías generar más ingresos con un trabajo extra, buscando un puesto mejor remunerado o pidiendo un aumento. Si después de estas medidas aún no logras equilibrar tu presupuesto, quizás sea el momento de reordenar tus objetivos.
Crea un fondo de emergencia: Incluso un presupuesto sólido puede verse afectado por circunstancias inesperadas. Asegúrate de que tu presupuesto incluya una partida para crear un fondo de emergencia que te prepare para todo, desde la pérdida del empleo y las reparaciones de la vivienda hasta los gastos médicos. Después de reunir lo necesario para afrontar de tres a seis meses de una emergencia financiera, no uses este fondo de emergencia y concéntrate en otras partidas del presupuesto, como pagar deudas o invertir.
Controla tu presupuesto: Programa revisiones periódicas para asegurarte de que sigues el buen camino y de que tu presupuesto inicial era preciso. Por ejemplo, si no pagaste una cuota anual o calculaste mal un gasto, es el momento de hacer ajustes.
Revisa tu presupuesto: Cada tres a cinco años, revisa tu presupuesto para ver si sigue teniendo sentido o si es necesario rehacerlo. También deberías hacer una pausa y reajuste presupuestario después de cambios importantes en tu vida, como un matrimonio, un divorcio, un nacimiento o la pérdida de un ser querido, o cuando haya cambios importantes en tus ingresos y gastos. Por ejemplo, deberías realizar una revisión presupuestaria después de eventos como la compra de una vivienda o un ascenso importante.
Hasta la próxima y que tengan un excelente fin de semana.
